Un Curita de mi pueblo...

Creo que fue por Merced, cerro Merced- aunque sinceramente no podría asegurarlo- donde vivía este curita. Sinceramente no importa que sea Curita, tampoco importa su nombre, aquí lo relevante es su historia.
No conozco los detalles y sería muy grosero inventarlos. Sólo sé que estaba a cargo de una incipiente Capillita en su cerro, donde vivía gente muy pobre. Él era ya de edad, y extranjero; a la orden de Jesús era que pertenecía. Cuando llegó a trabajar a su Capilla se dio cuenta de la cantidad de adultos mayores pobres y solos que habitaban el sector, y su espíritu no pudo más que compadecerse, como curita obviamente, pero también como hombre.
Y fue de esta compasión que nació su ayuda. Cada vez que tenía recursos de la Capilla, de lo que le mandaban para vivir y propios, los tomaba y los repartía entre los más necesitados, quedándose con menos de lo indispensable para su bienestar.
Un día en que se sentó pierna arriba a conversar se vio que este hombre, que recorría varias veces su cerro caminando todos los días, casi no tenía zapatos; estaban tan gastados que lo mismo hubiera sido ir descalzo. Todo, porque lo que tenía lo regalaba.
Este es un gran acto de amor hacia los demás y amar a los demás es la gran manera de estar bien en el mundo. Este curita es un ejemplo para nosotros, no porque daba todo sin preocuparse de su persona (eso, en nosotros, podría ser reprochable), sino porque amó como muy pocos han amado.
Y hablando de ellos, uno de esos curas con Jeep se enteró de la situación de su colega espiritual y lo informó a los demás. Rápidamente buscaron a este padre y lo mandaron a un psiquiátrico, pues, en algún momento de su obra -según ellos- había perdido el juicio. Esto no era falso, él le hizo caso al Padre San Alberto Hurtado y "se chifló por Cristo"; los otros, no.
Cuántos hoy podrían hacer lo mismo que este curita, que este hombre... Probablemente yo no, pero no me siento mal por eso, porque sé que se puede amar a los demás de distintas formas.
No te importe tu religión, San Alberto Hurtado fue un hombre luminoso y chiflado por Cristo; seas de la religión que seas házle caso, recuerda que "siempre hay algo que darle al más necesitado, una sonrisa por ejemplo"..., o por lo menos, piénsalo...

2 Comments:
PRIMERA:
Pancho de todas las cosas que he visto y leido tuyas aqui y en otros lugares esta es una de las mas bellas, te felicito y tienes toda la razon.....este fue muy hermoso sigue asi pancho que seguiremos leyendo y valorando tu trabajo muchos.
Un besito cuidate mucho y portate bien .
CHAUUU
Se siente genial ser la primera en haber visto tu trabajo
un besote
chauuuu
cuidate muchooooooo
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